miércoles, 22 de marzo de 2017

Aceptar 3° Final.

- No sé que decirte… - Dije mientras salía de encima mío y acomodandose sobre la cama.
- No hace falta que digas nada.. Solo te lo confieso, siempre estuve enamorada de vos, desde que entraste como el nuevo del curso, todas se te tiraron encima jajaj.
- ¿Y porqué vos no?.- Dijo poniendo su brazo sobre la cama y apoyando su cabeza sobre ella, mirándome.
- Porqué no.
- Jaja, bueno, ahora que sé que estuviste enamorada de mi hace unos cuantos años, te voy a contar algo..
- ¿Que cosa?
- El beso que nos dimos en la plaza, fué el más lindo que dí en toda mi vida y con la chica más linda del universo.- Sonreí. Me derretía de amor.
- ¿En serio? Pensé que Belén chapaba mejor.
- Puede ser.. Pero sus besos no transmitían amor, me besaba por calentura.
- Ahh, mira. Querés decir que mi beso te transmitió amor?
- Si…
- Bueno, digamos que estaba enamorada de vos, era probable que te transmita eso.. Jaja.
- Sos tan linda, tan.. - Dijo mirándome fijo a los ojos, para luego mirar mis labios..


Pedro me atrajo más a él y me besó con pasión. Se recostó encima de mi cuerpo y siguió besandome.
Posó sus manos sobre mi remera y me la sacó, yo hice lo mismo con su camisa. Empezé a desabrocharla para luego quitársela y que sea parte del piso junto a mi remera..
Los besos seguían y la pasión también. Empezó a quitar mi short y yo su pantalón.
Cuando ya estábamos como Dios nos trajo al mundo, el se introdujo en mí, con amor, con delicadeza y dulzura. Él me transmitía seguridad, por eso no lo dude ni un segundo.
Estabamos siendo uno, él me estaba haciendo suya y yo a él mío. No lo podía creer, parte de mi sueño se estaba haciendo realidad.


Pedro me susurro un “Te quiero Pau” con la respiración agitada. Yo le respondí que también lo quería, claro.


Ya terminado este acto de amor, en el que me entregué a él, yo recostada sobre su pecho y él acariciando mi pelo.
-Estas bien hermosa?
- Si, muy bien. Feliz.
- ¿Si? ¿Te hice feliz?
- Muy feliz.
- Me alegra saberlo, en serio.
- Gracias.
- ¿Porqué?
- Por esto, nunca imaginé que pueda pasar..
- Sos hermosa. Y creelo, estás en la cama con el gran Pedro Alfonso.- dijo agrandándose.
- Qué agrandado de mierda!
- Te quiero mucho.
- Yo también. Pepe, ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Si decime.
- ¿Como sigue esto?
- Dejemos que todo fluya..
- ¿Pero vos queres estar conmigo?
- ¿Te queda alguna duda despues de lo que acabamos de hacer?
- Jaja no, solo era para asegurarme.
- Bueno, ya te hice mía, así que sos mía, de nadie más.
- Hay, te quiero tanto!! .- Lo besé.


*Fin del flashback*

Así es como pasó todo.. Después de esa mágica noche en la que me entregué a él, nunca más nos separamos.

Hoy en día, tenemos un hijo de 1 año. Si, esa noche del boliche quedé embarazada.. Al principio nos asustamos, el miedo invadía todo nuestro cuerpo, era demasiado reciente nuestra relación, pero fuimos nosotros los que no nos cuidamos, y ese bebé no tenía la culpa.. Pero con el pasar de los meses lo fuimos tomando con alegría, no veíamos la hora de que Noah ya esté con nosotros. Si, así se llamaba nuestro bebito..

-Amores! Vengan! Ya está la comida!.- Llamé a mi novio y a mi hijo.
- Mmm, ico!.- dijo Noah, ya estaba aprendiendo a hablar.
- Que rico mi amor. Cada día estás mejor.- Dijo Pedro.
- Gracias mi vida. - Sonreí.

Y ahí estábamos, comiendo en familia. Riendo por los comportamientos de nuestro hijo, siendo felices..

¿Quién lo iba a decir no? Si, mi mamá me lo dijo. Esto era parte de mis mayores sueños, que conste que los creí imposibles… Que ahora, los estaba viviendo en carne y hueso.

   
               FIN.

Aceptar 2°

3 años después…

Se preguntarán que pasó después de ese beso, que por cierto, fué el beso más lindo de mi vida.. Ustedes pensarán que a los días nos pusimos de novios y blablabla, pero no fué así, no tienen las más pálida idea..

Después de ese día, con Pedro nunca más volvimos a hablar *como que si lo haciamos todo el día*, yo quería hablar con él de lo que había pasado, pero él no. Lo acepté, acepté que no quiera hablar conmigo. Aceptar las cosas cuando se trataba de él ya era mi ley.

*Flashback*


Pasó exactamente 1 año desde aquel entonces. Con Pedro seguía todo igual. Bah, como lo fué siempre, yo para él no existía.


Hoy ya estábamos en sexto año. Ahora precisamente estábamos yendo hacia Bariloche, nuestro viaje de egresados.
Llegamos, acomodamos nuestras cosas en las respectivas habitaciones dadas.


Llegó la noche y nos estábamos preparando para ir al boliche.
Ya listos, partimos todos para allí.


La estábamos rompiendo, todos saltando, gritando, divirtiéndonos, éramos felices, bueno, felices a base del alcohol que teníamos en sangre..


Estaba tomando un baso de fernet cuando siento que alguien me agarra de las manos y me lleva hacia afuera.
Pedro me estaba llevando hacía afuera. Si. Pedro Alfonso.
¿El juego no era que yo no existía?


Lo miré desentendida, en verdad no entendía que pasaba, que quería, para que me había apartado..


Corrió un mechón de pelo que estaba sobre mi cara y me besó. Me besó con dulzura, luego con pasión.. me tomó de la cintura y me acorralo contra la pared e hizo presión con mi cuerpo. Yo lo rodeé con mis brazos y profundicé el beso.


Estuvimos así varios minutos, besándonos como nunca antes, como dos locos que se amaban y se demostraban todo lo que sentían el uno por el otro con un beso. Como.. como dos extraños descubriéndose.. Por que al decir verdad, no nos conocíamos, bueno, yo para él prácticamente no existía.


Nos separamos por falta de aire, pero la verdad era que no quería parar, sus labios eran tan adictivos.. tan.. tan dulces.. me volvían loca.


Él me miró y me sonrio, para después volver a besarme- esto es un deja vu aaaaay-


Los besos ya pasaron de ser tiernos a fogosos, sus manos se posaron bajo mi remera y empezó a acariciar mi espalda. Se separó y me susurro un “vamosno” yo no me iba a negar, ni en pedo. Bueno un poco lo estaba.


No sé como hicimos para salir de aquel boliche, que Pedro ya estaba abriendo la puerta de su habitación, entramos en esta y la cerró con llaves. Visualice todo y parecía ser una habitación para una sola persona, osea que no era compartida. Me quedé quieta, mirando lo que hacía, esperando que me diga algo, pero para mi sorpresa, me tomó nuevamente de la cintura y me recostó sobre la cama.
Él estaba sobre mí, mirándome.


Notaba que algo quería decir pero no se animaba.
-Paula, yo….- hizo una pausa.- Yo no se porqué hice lo que hice, porqué estoy haciendo lo que hago, creo que me estoy dejando llevar por lo que me dice mi… mi corazón.
- ¿Y que dice tu corazón?
- Dice que… Después de ese beso que nos dimos en la plaza, todo en mi cambió.
- ¿Para bien o para mal?
- Para bien, creo..
- ¿Entonces porqué me estuviste ignorando un año? Bueno, pensándolo bien, desde que te conocí que lo haces, hace aproximadamente seis años.
- Sonrió - No sé cómo pude hacerlo, te juro. Siempre fuí de estar en mi mundo, no prestarle atención a nada, no fijarme en las personas que rodean, no… nada.
- Ajajaja, sos un bobo, lindo.
- Gracias por la agresión y por el alago. Vos también sos muy linda, demasiado. No sé cómo es que no pude verte desde un principio.
- Siempre tuve la teoría de que para vos yo no existía, y… resultó ser así.
- Bueno.. ya te expliqué él porque de mi problema.
- Sip.
Volvió a unir sus labios con los míos y dando dulces besos por cada rincón de mi cara.
Podría morir así, con sus besos.
-Sos tan linda, tan hermosa.. - Me besó - Agradezco haberme quedado dormido y llegado tarde ese día..- Sonreí. Era un tierno. DIOOOOS! ESTO ES REAL?.- Desde ese día que no dejo de pensar en vos..
- ¿En serio?.- SI SUPIERAS HACE CUANTOS AÑOS YO TE PIENSO A VOS QUERIDO!
- Si..
- Y porqué todas las veces que me acerqué a hablarte nunca querías hablar.
- No sé, perdóname.
- No, está bien, tampoco estabas obligado.. Con él tiempo aprendí a aceptar las cosas que tenían que ver con vos..- Paula idiota Cháves que acabas de decir.
- ¿Conmigo?
- Si, desde que te conocí estoy enamorada de vos…- Y lo dije nomás. Se lo confesé.


Lean el siguiente...

Aceptar 1°

Aceptar.
Aceptar la realidad. Aceptar que no me quiere. Aceptar que él no me mira con los mismos ojos de amor que yo a él. Aceptar que nunca voy a estar con él. Simplemente, aceptar que para él no existo..

------------------------------------------------------------

Nuevo día de clases. Ya sentada en mi banco esperando que empieze la clase. Hoy mi mejor amiga Agostina no venía porque le agarró gripe, lo cual, iba a estar sola.

El profesor empezó a dar la clase, habrán pasado diez minutos que abren la puerta bruscamente.

Y ahí entraba el, todo dormidito, con los pelos alborotados, la camisa abierta y con la corbata mal hecha. Me encantaba, me volvía loca.

Después de unos cuantos retos del profesor él fue a su banco, lo cuál ya estaba ocupado.
-Profesor, no tengo lugar.- dijo él.
- Sientese con Paula.
- ¿Quién es Paula?.- Si, soy un fantasma para él, bah, ni eso.
- No me puede preguntar eso Alfonso.
- Bueno, no sé quién es, le soy sincero.- Todos reían, menos yo. Una lágrima estaba por salir pero la contuve a la fuerza. Lo logré.
- Vaya a sentarse.
Pedro pregunto a unos de los chicos de los primeros bancos quién era y donde estaba. Ví que me señalaron.
Pedro se acercó a mí y se sentó al lado. Me miró por unos segundos y volvió su vista al frente..

Pasaron dos horas. Hora de historia, materia que amaba.
La profesora empezó a dictar las consignas que se tenían que entregar al final de la hora, trabajo que se tenía que hacer con el libro.
-Paula, no traje el libro.. Podés ponerlo en el medio así puedo ver y hacer esto- Hizo una pausa.- Por favor.
- Emm si.- Dije nerviosa, primera vez que hablaba con él. Puse el libro en el medio como lo pidió y empezé a contestar las preguntas.

-Paula.. te puedo hacer una pregunta?
- Si decime.- Lo miré.
- Porqué tenés escrito Pedro acá? Es por mi o..- Lo interrumpí.
- No, no. Puse Pedro porque…-dude- por mi novio, cuando lo extraño escribo su nombre.. - Ahno Paula Cháves ya te recibiste de pelotuda y no hace falta un título para que te crean. Si supiera que en mi sueños él es mi novio…
- Ahhh.
Los dos seguimos con lo que estábamos haciendo. Menos mal que no fui más pelotuda de lo normal y no puse su apellido, ¿Ahi que le hubiese dicho? ¿Mi novio se llama Pedro Alfonso también? Algunas veces tenía ganas de matarme.

Ya entregado los trabajos, nos quedamos allí sentados esperando a que toque el timbre del recreo.
Viene una chica y se sienta a horcajadas de Pedro, esa chica es Belén, su novia. Persona cuál odio y envidio mucho.

Se besaban ferozmente y yo ahí como una estúpida, ni se percataron que yo estaba ahí, no tenían piedad. -Tierra tragame-.

Sonó el timbre del recreo ¡Por fin! Pero hay un problema, los tirtilitis no se movían de la silla, estaban exactamente igual que hace cinco minutos, quería salir de ahí e irme a llorar. ¡Por que me gustas tanto Pedro Alfonso! Me odiaba. Odiaba sentir cosas por él cuando él ni siquiera sabía que existía, ah no paren, hoy lo supo. ¿Me tengo que poner feliz por eso? MmmMm.
-Em perdón que los interrumpa pero...- dije tocando el hombro de Pedro. No me dió bola.- !Hey!.-Grité- ¿Me dejan pasar porfavor?.- Los dos ni me miraron, se corrieron un poco y pude al fin irme de ese momento horrible.

Volví del recreo y ellos seguían ahí, tal cuál de la misma forma en que estaban cuando me fuí. No lo podía creer. Le iban a explotar los pulmones. ¡DIOS! ¿¡PORQUE ME HACES ESTO!? ¿!QUE TE HICE!? Ya frustrada me dirigí hacia mi lugar.
-Belén, te podés correr que me quiero sentar en mi lugar por favor?.- dije de la mejor forma posible, ya que tenía ganas de sacarle esas extensiones truchas que se pone siempre.
- Pau hermosa, te querés ir a sentar en mi lugar y me dejas acá? Por fa!! Mirá, estaba sentada con Agustín!! Te digo un chisme, él está enamoradissssimo de vos, lo matas si te sentas ahí!.- Si antes quería sacarle las putas extensiones, ahora quiero sacarle todos los pelos. Respiré profundo, muy profundo, demasiado profundo y agarré mis cosas y fuí con Agustín.
Él me miró sorprendido pero yo no le dí bola, jajaja. Basta Paula, no podés ser tan conchuda. Bueno, ya estoy de mal humor así que si puedo serlo.
-Hola Pau, que haces acá?.- Me dijo con una sonrisa de bobo, parece que era verdad que estaba enamorado de mi. Bueno, solo que lo esté.
- Belén me cambió el lugar ya que quiere estar con su noviesito.
- Aahh, si ya veo. ¿Y vos? ¿Tenés novio?
- Emm .-Pensé. Tenía que decirle lo mismo que le dije a Pedro.- Si, si tengo novio..
- Ah, ¿Y como se llama? ¿Es de acá?
- Se llama Pedro también. Y no, no es de acá es de… es mi vecino, que lo conozco desde chiquita.- Mentí.
- Ahh, mira que bien.- dijo desilusionado. Me dió penita pero bue.
La hora pasó, lentas pero pasaron.

Regresé a mi casa llorando por todo lo ocurrido hoy. La verdad que verlo con Belén me hacía mal, pero más mal me hacía que apenas sepa de mi existencia.. De pensar que mi sueño nunca se haría realidad, del estar juntos, unidos.. Sabía que nunca iba a pasar, nunca. Lo tenía que tomar como un platónico más. (entre Robert Pattinson, Leo di caprio, etc)
Me dormí.

Desperté con alguien acariciandome la cara, abrí mis ojos y veo a mi madre sonriéndome..
-Hola hija.
- Hola mami.- dije dándole un beso en la mejilla.
- Mi amor, ¿Qué pasó que entraste a casa llorando?
- Por nada..- Mentí.
- No por nada entras llorando, algo pasó, ahora me contas.. Decime, ¿Te peleaste con Agos? ¿Es un chico?
- Un chico..- dije tímida, no le podía mentir a mi mamá.
- Mmm, haber, contame.
- Me da vergüenza, pero te voy a contar… Estoy enamorada de un compañero, se llama Pedro.. me gusta desde segundo año y él digamos que nunca supo de mi existencia, bueno, hasta hoy..
- ¿Hoy?
- Si, él se había quedado sin lugar y entonces el profesor le dijo “sientese con Paula”, entonces el preguntó quién era yo.. Y… Me sentí una idiota mamá.- dije ya llorando.
- No hija! No llores! Mirá, te voy a contar algo que me pasó con tu papá, es casi lo mismo que te pasó a vos pero al revés, tu papá era el que estaba enamorado de mi y yo nunca le dí bola. Es más! Le dije que nunca estaría con él, porqué era feo.. jajaja era una bicha yo.- Reí. Mi mamá siempre me sacaba una sonrisa, ella era mi todo.
- Que crueldad. Pero qué lindo ver lo que son ahora, cuánto se aman, cosa que no va a pasarme a mi con él.
- Se positiva hija, no sabes lo que puede llegar a pasar hoy, mañana, pasado, dentro de un mes, un año, años..
- Gracias ma, te amo.- La abracé y ella luego se fué.

Me cambié para ir a la plaza, necesitaba despejarme, acomodar mi cabeza, necesitaba paz. Crucé la cuadra que me separaban de esta cuando me choco con un cuerpo.
Éste cayó sobre el mío. Yo tenía los ojos cerrados por el impacto.

Al abrirlos me encuentro con sus ojos, esos ojos miel que tanto me podían.

Nos quedamos mirando por unos segundos, cuando siento sus labios sobre los míos. Un escalofríos invadió todo mi cuerpo. ¿Pedro me estaba besando? ¿O de tanto pensar en él veo su cara por todos lados y seguro era Agustín? Pero no, no era Agustín.

Era él..

Caí en la realidad y le seguí el beso, un lindo y dulce beso.. Él se separó de mi y me sonrió para volver a besarme con más pasión…

lunes, 20 de marzo de 2017

Sueño.

Solo en mi habitación, encerrado en esas cuatro paredes, acostado en esa cama, viviendo esa vida. ¿Que vida? No lo sé. Solo sabía que a esto que todos llamaban “vida” para mí era una mierda, mi vida era una mierda, simple.

Hoy comenzaban las clases, hoy empezaba a cursar mi último año de secundaria. Feliz. Bueno “feliz” de que sea el último año. Ya no aguantaba más ir al colegio, personas falsas, caretas, estupidas, idiotas, etc. Cuestión que nadie era lo que demostraba ser.

Ya en la puerta del colegio, sin ganas de entrar ~como siempre~.
Tocó el timbre, formamos, cantamos la canción a la bandera y cada curso fue a sus respectivos salones.

Me senté atrás de todo, como todos los años. Solo. ¿Que si tenía amigos? Si. Solo uno. Se llama Leo, este repitió de año y sus padres lo cambiaron de colegio. Pase a esto, Pedrito estaba nuevamente solo. ¿Qué más dá? Siempre estaba solo. Mis padres nunca estaban en casa, mi única hermana se fue a vivir a España, a mi mejor amigo casi ni lo veía porque al enterarse sus padres que repitió casi ni lo dejan salir a la calle. Pero bue.

Habían bastantes compañeros nuevos, que era raro que hayan tantos al ser el último año.

Abrí mi carpeta, que por cierto la tenía desde primer año de secundaria, nunca la cambié, no lo veía necesario.
Esta tenía escrito su nombre.. Paula.

Paula: morocha, alta, delgada, ojos marrones, linda, hermosa, buena, dulce, perfecta… Paula.

Recordé cuando ella agarraba mis cosas y en ella ponía su nombre junto a un corazón. Recordé lo lindo que se sentía tenerla cerca, estar con ella, reírse con ella, todo con ella…

Una lágrima rodó por mi rostro. La extrañaba demasiado. La necesitaba conmigo. Necesitaba sus abrazos, su alegría, su sonrisa… esa sonrisa que hacía que mi mal humor se esfume repentinamente, que me sacaba sonrisas.. cuando yo soy un chico que si sonreía lo hacía falsamente. Pero con ella era distinto, con ella mi sonrisa era sincera, porque ella lograba sacarmelas. Solamente ella.

Sequé rápidamente esa lágrima, no quería que nadie me viera así, llorando. No quería que nadie me pregunte que me pasaba, no.

Volví mi vista al profesor, que explicaba cómo sería el tema de los trimestres y blablabla. No me interesaba en lo más mínimo. Solo quería salir de este lugar e irme a mi casa.

Tocó el timbre de salida, al fin libertad.

Caminé hacia mi casa lo más rápido que pude, necesitaba llegar, tirarme a la cama y dormir. Dormir era lo único que hacía, mi mejor pasatiempo, lo mejor que podía hacer para no pensar. Dormir era irme a otra vida en los que no existían los problemas, en esa vida dónde estaba ella, mi amor. En esa vida éramos felices, donde sonreiamos a más no poder, donde nos amabamos sin principio ni final.. Esa vida que era perfecta con el simple hecho que estaba ELLA.


Un nuevo día comenzaba, otro de tanto en esta vida, en la real.
Me puse el uniforme del colegio y me fuí hacia allí.
Entré y comenzó la clase.

Pasaron las horas y el timbre de salido sonó.

Llegue a casa, me tiré en la cama dispuesto a dormir.
Ingresé en un sueño profundo, nuevamente soñando con ella.. Amaba soñarla, me hacía sentirla cerca, que estaba conmigo, que nunca se había ido..
Sentí que golpeaban mi puerta, pero no le di importancia. Escucho que mi madre me grita “Hijo baja, alguien vino a verte”, pero yo seguí soñando..
   
-Basta pedrooo!! deja de hacerme cosquillas bobo!! No me gustan!! Basta por favor que me voy a morir!!!!
-Si te morís, me voy con vos, no te preocupes.
- Reí - que loquito que sos! Te amo.
-Yo también, mucho.


Nos quedamos dormidos, abrazados..

Sentía que esa dulce voz me llamaba..
Pedro! Pedro! Hey! Pepeeeee Pepitoooo!! Despertate dale!!!

Pero esto ya no estaba soñandolo, era su voz, si, pero la estaba escuchando y no era un sueño. ¿No era un sueño?

Abrí mis ojos, estos se cristalizaron de inmediatamente al ver a la persona que estaba viendo. No podía ser, debo estar soñando despierto -pensé- Pero no! Ella estaba acá! Frente a mi!
Mis lágrimas empezaron a caer como cataratas en mi rostro. En su rostro pasaba lo mismo. La abracé a más no poder, los dos llorabamos, los dos estábamos felices. Tanto tiempo soñé con este momento, tantas veces lo creí imposible.. Hoy, ahora, en este preciso instante ese sueño se estaba haciendo realidad, la estaba abrazando, por fin la tenía en mis brazos, por fin juntos, otra vez…

-Decime que esto no es otro de mis sueños! Por favor!!.- Dije aún llorando. Tocando su rostro, para confirmar que esto era real.
- No, no es un sueño! Estoy acá mi amor, estoy acá!!.- dijo secando mis lágrimas.
- No lo puedo creer, tantas veces te soñé, soñé con este momento tanto tiempo mi amor, estás acá!!
- Si! Pero…- dijo agachando su cabeza.
- ¿Pero?
- Yo… me tengo que ir.
- ¿Que? No, vos te quedas! No te vas a ir a ningún lado.
- Por favor Pedro no me la compliques.
- Entonces para que mierda viniste! ¿PARA QUE?
- Perdón, perdóname por favor. Pero me tengo que ir.- dijo esto y se fué llorando. Yo me quedé parado, sin reacción pero con miles de preguntas.
¿Era ella en verdad o era otro más de mis estúpidos sueños? Claro que era un sueño. Un sueño que creí que se hizo realidad. Pero… ¿Como lo creí posible cuando la realidad es que eso era absolutamente imposible? Ella ya no estaba.

Y si… fue solo un sueño.

Desperté con suaves besos en mi mejilla, besos en toda mi rostro. No podía despertarme, no podía abrir mis ojos y ver quién era esa persona que me daba besos..
Escucho la voz de una nena, esta susurraba en mi oído “Papito despertate por favor, por favor Papito” y se la escuchaba triste, muy triste.

¿Estaba comenzando otro sueño? No, no, no. Basta Pedro. Te despertas.

Abrí mis ojos.. estaba solo en una habitación blanca de cuatro paredes, tenía colocado un suero y un yeso en mi pierna… ¿Que? No entendía. Me estaba volviendo loco. MUY. Necesitaba un psicólogo urgente. Desde que la perdí estoy loco.

Abren la puerta de la habitación, entra un médico, y luego este llamó a otros más, empezaron a hacerme unas cuantas cosas y yo no entendía que era lo que realmente estaba pasando. Cuándo terminaron, uno me preguntó cómo me sentía y le dije que bien, pero que no entendía que hacía yo en este lugar.
Me explicó que tuve un accidente con el auto, que estaba acá desde hace un mes y medio, que recién hoy despertaba. En eso dijo “tu hija y tu mujer están bien, ellas no sintieron tanto el impacto como vos, solo tenían algunas lastimaduras, nada grave”. ¿Mi hija y mi mujer? ¿Eh? ¿Tenía un hija y una mujer?
El médico seguía hablando pero dejé de prestarle atención cuando habló de mi supuesta familia. ¿Tenía una familia?
-¿Le puedo hacer una pregunta?.- le dije, necesitaba sacarme la duda.
- Si, claro.
- ¿Esto es real? ¿Esto no es un sueño? Porque desde hace tiempo que vengo soñando cosas…. Bueno, cosas.
- Mira Pedro, todo esto es real. Hace un mes y medio que estás en coma. Tu inconsciente permanece despierto, que es ahí donde los sueños y el inconsciente se conectan. Por ejemplo, si soñamos algo que nos afecta emocionalmente, esto puede afectar tu comportamiento una vez despierto, lo que significa que indirectamente tus sueños tuvieron efecto en tu inconsciente. ¿Entendió más o menos?
- Ahh, sisi. ¿Y puede ser que no me acuerde nada de lo que pasó?
- Si, todo puede ser. Estuviste dormido casi dos meses, de a poco vas a ir recordando las cosas. Esto no quiere decir que tuviste una pérdida de memoria, solo que de a poco tu cerebro va “acomodándose".
- Entendido, gracias doctor.
- No hay de qué. Ahora le aviso a su mujer y a su hija que pasen a verlo.- Y otra vez a la misma pregunta.. ¿Mi mujer y mi hija?
Siento que la puerta se abre y entra una nena muy hermosa, corriendo hacía mí, gritándome “Papitooooo!"
Y detrás, entra ella. Paula. MI Paula. Ella estaba acá, conmigo. Nunca se había ido, nunca me había dejado solo en esta tierra. Nunca se fué.
Todo había sido efecto de este maldito accidente, que provocó este horrible sueño, en el estaba solo en este mundo, en él que creí que la perdí físicamente para siempre, pero no. Nada de eso fué real.

Tenía una hija de tres años hermosa y otro en camino, ella estaba de cinco meses, el bebé en ese accidente se salvó de milagro. Yo sólo fui el afectado, el que recibió la peor parte. Pero daba gracias que me haya tocado a mí y no a ella, ahí si que no hubiese sido un sueño.

Nos fundimos en un abrazo los tres.
Mis lágrimas caían como cataratas. Por fin pude sentir su abrazo, el más real y puro de todos.

“Dormir era irme a otra vida, en los que no existían los problemas, en esa vida dónde estaba ella, mi amor. En esa vida éramos felices, donde soreiamos a más no poder, donde nos amabamos sin principio ni final.. Esa vida que era perfecta con el simple hecho que estaba ELLA.”

Y eso que en un momento soñé, es lo que en realidad era.. No existían los problemas, (sacando mi pierna rota) en esta vida estaba ella, en esta vida SOMOS felices, donde nos amamos sin principio ni final. En esta vida que es perfecta con el simple hecho que esté ella.

Porque​ si, todo fue un sueño, un sueño en el que me di cuenta que sin Paula la vida no tendría sentido seguir viviendola.


                FIN.

domingo, 19 de marzo de 2017

No te perdí.

Estaba preparándome para ir al boliche con todos mis amigos y mi novio, Pedro.
Esta noche la romperíamos, básicamente como siempre lo venimos haciendo desde que nos conocimos.
Pedro me vino a buscar y nos fuimos hacía la casa de Flor (mi mejor amiga) para hacer la previa.
Ya echo esto, no fuimos rumbo hacía el boliche, cada uno en su coche con su respectiva pareja.

Estábamos bailando todos juntos, yo, con unas cuantas copas de más en mi cuerpo, pero bue, hay que disfrutar de la vida, emborracharse hasta no más poder, chapar a cualquiera que se me cruce.. (bueno eso no, tenía novio y lo amaba)... salir a bailar todos los fines de semana, ir a fiestas etc.. tenía que disfrutar, ya que esto se acabaría cuando mi vida tome seriedad, y cuando digo seriedad hablo de formar una familia, casada, con hijos, perros, gatos, monos, elefantes, jirafas.. bueno. Creo que ya entendieron.

Estaba con Pedro, él no se despegaba de mi por nada en el mundo, digamos que también estaba un poco ebrio pero tenía conciencia de las cosas.

Fui al baño, hice mis necesidades y me retoque un poco el maquillaje.
Salí de este y empecé a buscar a Pedro, no lo encontraba por ningún lado, dios, odiaba que pasara esto, me sentía una pelotuda.
Siento que alguien me agarra de cintura - suspire, había encontrado a pedro- pensé. Me doy vuelta para darle un beso, pero cuando le ví la cara no era él. Era Juan, mi ex.. En resumen de mi historia con él, habíamos estado un año de novios, fuí feliz en su momento. Pero… ¿El porqué terminamos? Él se mudó, se mudó a Uruguay en nuestro mejor momento como pareja. Demás está decir que sufrí muchísimo, él quería seguir la relación pero yo no lo sentí posible, así que solo opte por olvidarlo, aún que eso para mí era casi imposible.. Hasta que apareció Pedro en mi vida, que hizo que todo ese dolor que sentía por haberlo “perdido” se fuera de mi.

-Hola Pau…- dijo tímido.
- Juan, hola.. em, cómo estás? Tanto tiempo..- dije un poco (MUY) incómoda.
- Bien.. si, tanto tiempo.. ¿Vos cómo estás?
- Yo estoy bien, muy bien.
- Me alegro.. te extrañe sabes?. - QUE SITUACION DE MIERDA ESTA LPM -.
- Ahh, que mal.
- ¿Vos no me extrañaste?
- Si, si. -  dije eso desinteresada con mi vista en búsqueda de Pedro..
Mi cara se transformó instantáneamente cuando encuentro a MI novio hablar con una chica.. rubia.. zorra, puta, trola, su ex para ser más precisa. ¿Que hacía con esa? No lo sabías. ¿Pero que te quejabas vos si estabas en la misma situación? Ja,ja.
Estaba furiosa, encima ver cómo se reía con esa negra (aunque era más blanca que no sé) cara de mono me subía los humos al cien.

Ya harta de ver esto, me enfoque en Juan que me hablaba cosa que no le preste atención desde que mis ojos vieron esa linda situación -notese mi sarcasmo-.
-Pau! Pau! Hey!.- dijo Juan.
- ¿Si?
- Te quedaste tildada..
- Ah si, no me dí cuenta, perdón..
- No importa. Vamos a bailar?.- Preguntó esto y dude. Miré hacia donde estaba mi novio y seguía en lo mismo, parecía que la estaban pasando bien.. Bueno, yo también la voy a pasar bien, Pepito.

Estábamos bailando con Juan, hasta que empezó a sonar una canción lenta.. ¡¡¡¡ Y PARA QUE!!!! Este me tomo de la cintura y me pegó contra su cuerpo… ¿Que pasó? Si, me clavó un beso que me tomó de sorpresa.. Pero la verdad es que no pude parar ni pararlo.. seguí el beso. Habremos estado diez minutos así. Voy a admitir, lo había extrañado..
Nos separamos del beso y siento la mirada de alguien en nosotros, giré mi cabeza para ver quién era… Y si.. Pedro había visto todo.

Se fué, claro que lo corrí pero fue en vano. Él se había ido, y con tales razones.

---------------------------------------------

Pasaron dos años de esa noche, desde que mi relación con Pedro termino. Desde ese día nunca más nos volvimos a cruzar, quería hablarle pero claro estaba que él no. Lo entendía. Yo me mande la cagada, yo lo arruine todo.

Ese día, me había ido con Juan a su casa. Nos estábamos besando cuando él empezó a levantar mi remera, claro que lo frene. Me sentía muy culpable por lo que había pasado, nisiquiera sabía porqué había aceptado ir a su casa. Me fuí rápidamente de su departamento, no sin antes haberle dejado en claro las cosas, que yo solo amaba a Pedro y nadie más que a él.

-Hola Pepe.- dije sentandome al lado de él, en uno de los bancos de la plaza.
- Hola.- dijo seco. Sin mirarme.
- ¿Cómo estás?
- Bien.
- Podés hablarme bien?
- Te hablo como quiero.- dijo de mala gana.- y te voy a pedir una cosa.- hizo una pausa.- te voy a pedir si te podés ir que estoy esperando a alguien.
- ¿A quien…- no termine de hablar que apareció Agustina, si, la zorra, puta, trola de su EX, o actual, no sé.
- Hola lindo.- dijo dejando un beso en los labios de Pedro. Mis ojos empezaron a empañarse de lágrimas, que fueron contenidas a la fuerza. Pedro me miró, con una mirada fría.- Hola Paulita, que hacías con mi chico?
- Nada.- dije como pude.- Me voy.
Me di vuelta en dirección a mi casa, llorando como condenada.
Lo había perdido, para siempre. O eso creí.
Escuche su voz, gritando como loco mi nombre. Me dí vuelta y él venía corriendo hacia mi.
Cuando estuvimos frente a frente él secó mis lágrimas, me miró a los ojos y me susurro un “Te amo”. Besó mis labios con mucha ternura y se separó de mi dejando nuestras frentes pegadas. Le susurré un “Perdóname" y él solo volvió a besarme pero esta vez con pasión. En ese beso nos demostramos cuanto nos extrañamos, cuanto nos necesitábamos.

Ese beso fué la confirmación de lo que sería nuestro futuro, por toda una vida juntos...



                   FIN…